...Carta de amor ...

Carta de amor

Escribo sobre mi alma en la ausencia de anteriores horas.Me detengo en el regazo de mis tiempos junto a ti y estas palabras fluyen de mis manos:
Ha amanecido en mi interno y eterno ocaso y no dejaré que la niebla envuelva de nuevo los "estares" que ahora baila;nunca más.
Junto a ti todo cambia,todo se transforma y el mundo altera sus ritmos.A tu lado, mi corazón galopa furioso en vertiginosas carreras...mis venas,ríos de aguas indómitas.Entonces quiero lanzarme al vacío y al final del vacío caer en tus brazos para anudarme a tiy encarcelarme entre tus dedos como una sombra ávida de luz..Has colmado mis surtidores que ya rebosan y he sentido el fluir del líquido sobre el cauce seco de mi pecho.
Cada mañana ,al despertar, oigo cantos de sirenas y suplico a los dioses que el día se desvanezca entre mis manos para que mengüe la distancia entre mis horas y tus caricias.
Para encontrarrme me pierdo en t u mirada,entre tu aliento de albas de azahar,en el brillo de tus pupilas dilatadas de anochecer ,en el verde mugir de tu bosque secreto
iFraccióname un segundo en una" infinitísima" pradera de un todo inacabado, que no acabe!. Sedúceme sin prisas y haré una alegoría de tus pasos por la    tierra:                          
                                                

Te colmaré el cabello con las flores

Del amanecer,cálidas de estío;
De olímpica ambrosía labios rojos.
Y todos los cristales de colores
Del sol y de las aguas de este río
Vasallos incoloros de tus ojos
  ¡Seamos alas del aire!
¡Seamos alas del aire para volarlo AMOR!

...Leí Tus Versos...

          LEI TUS VERSOS

El otro día

leí tus versos

azules,

embravecidos

inquietos;

versos salinos,

versos de 2 hidrógenos

y oxígeno.

Tus versos

blancos

de espuma,

y de bruma blanca:

“Los aposentos del sol”

Incesante constancia

que vuelca y vuelca

su ira

y su calma,

sus caricias

sus besos.

Incesante constancia

que engulle

las pisadas

del indigente,

del valiente,

del niño

y del anciano,

del juez

y del perro viejo

que ya no mueve el rabo.


Musa

del poeta loco

y angustiado

que amontona

adverbios

y verbos

y nombres

y busca

en la eternidad

de tu misterio

para dignificar

su palabra.

Musa

del acorde

cristalino

del músico,

del arpegio

y la nota

en anacrusa

de arrebato

incontenible.

Sueño

de libertad

para el viajero intrépido,

hipódromo

de jinetes valientes

que cabalgan

tus lomos ondulantes

y peinan

tus cabellos rizados,

plúmbicos

y verdes

y plateados.

El otro día

leí tus versos,

de algas enmarañadas,

tus versos de coral

que se extingue,

tus versos

de salitre,

de amores salitrados:


“Mis versos blancos”


Dunas inmóviles

tortuga mora

hierbas pacientes

de las tierras

inmaculadas

de los desiertos

frente a los mares.

Días de gloria

días pasados

que desecaban

mis tersas fuentes

que ya no emanan.


Dunas andrógenas

sueños ocultos

entre las olas,

sueños que mueren


entre las manos

de un ladrón

de tiempo y sangre.

Despertaré a

mi amanecer

de rosas negras.

Me imprimiré

de dunas móviles,

de alas y viento

que me susurren

más horizontes.


El otro día

leí tus  versos

para soñar,

tus versos

para volar,

tus versos

de millones

de lágrimas

que juegan

a ser océanos:


“Bodegón  medit-cuático”


El horizonte

se despide

del mundo

y el tiempo

altera sus ritmos.

Nuestra estrella solar

bebe de los mares

manchando de cálidos

el ultra azul.

Miles de naranjas

se exprimen

y bailan

inquietas.

Un velero

rompe la quietud

del instante;

sólo un momento

y se evapora.


El aire espeso

comenzó a besar

nuestros cuerpos, agitados

como las hojas

de un libro herrumbroso

ante la ojeada

del erudito.

El lucero del alba

nos vigiló

desde su balcón,

corroborando

la inminente oscuridad

y su reclamo.


El otro día


leí tus versos


de olas blancas


y de ocasos,


de arena blanca


y de sal,


de sol,


de horizontes


y  de MAR...

...Hoy El Sol...

Hoy el sol

se mece entre mis sombras.
Vuelan
sobre mi cabeza
como palomas rapaces,
como un río
de descensos belicosos
sin compuertas,
como tú
y tu negritud
y la opacidad de tus ojos
que mentían.
¡Transeúnte  constante de vidas!
¡amazona del aire!
Ingrávido tiempo
que viví
en tu cripta de sueños
cada vez que moría
entre tus besos.
Hoy la vida
declina a mis pasos;
te invento de nuevo
y sólo el olor del incienso
evoca tu recuerdo
que mengua,
lentamente,
al pairo
de los días.

...De Un Desierto...

          DE UN DESIERTO
Trece planetas ; tú el sol.
T ú clave de sol
rigiendo compases sincopados,
tú ,sueño vespertino
y remanso de mi brío.
Tú, flor extraña,
flor de cristales de  yeso
y flor de voraginoso océano.
Tú que meciste
mis andanzas
en mis noches más caliginosas
de vastos páramos solitarios
y licántropos,
de nubarrones grises
y lechuzas sin sombra.
Tú, vendedor ambulante de sonrisas,
de luz de luna que enmarcó tus ojos,
de cometas fugaces
y de tierras perdidas;
de islitas minúsculas sin tesoros
y de relojes sin agujas que no marcaban el tiempo.
                  
                                 Tú que inventaste lenguas
para los poemas que escribo;
lenguas vernáculas de nuestro recodo invisible
que nadie conocía.....
y ahora ,ni tan siquiera yo.
Trece planetas y tú no estás
¡D e un desierto incesante y cruel
que avanza
y sin demora,
entierra las flores muertas de mis sueños!
....y tus sueños.....


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